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En busca del Sikorsky S-38: la búsqueda del avión Carnaúba de H.F. Johnson, Jr. revela algo más

Todos tenemos preguntas acerca de nuestros padres cuando eran jóvenes: por qué tomaron las decisiones que tomaron, qué los inspiró, qué les daba alegría. Para Sam Johnson, líder de la cuarta generación de SC Johnson, esas preguntas estaban entrelazadas con la expedición a Brasil que realizó su padre en 1935 y el avión que lo llevó hasta allá.

“¿Recuerda de niño aquel cajón especial que tenía su padre? En él guardaba objetos personales, tal vez una navaja, un reloj o algo que había encontrado. Y, de alguna manera, estos objetos simbolizaban para usted quién era su padre”, comenta Sam en su película Carnaúba: Memorias de un hijo. “Ese es el motivo por el que quería encontrar la placa de datos del avión. Para sostenerla en mis manos, llevarla a casa y colocarla en mi propio cajón especial”.

Barco navegando en aguas tranquilas bajo el cielo azul transparente. Texto: "PINDITO."
La búsqueda de Sam del avión Carnaúba original los llevó a él y a su familia a la bahía Manokwari en Indonesia.

Sam Johnson quiso hallar un tesoro familiar perdido

El avión Sikorsky S-38 que H.F. Johnson, Jr. utilizó para su Expedición Carnaúba en 1935 estuvo desaparecido durante décadas. Después del viaje, fue vendido a Shell Oil Company, que lo usó para actividades de inspección aérea en Nueva Guinea, Borneo e Indonesia. Las investigaciones indicaban que a fines de la década de 1930, el avión se hundió durante un intento de despegue en la bahía Manokwari, Indonesia.

Pero Sam tenía la esperanza de que tal vez no se hubiera perdido para siempre. En 1997, él y su familia viajaron a la bahía Manokwari para realizar una búsqueda. Utilizaron un sonar de barrido lateral para identificar posibles objetos en las profundidades de la bahía y luego bucearon para explorar cada uno de ellos. Pero por más que buscaron, no encontraron nada que probara ser un Sikorsky S-38 hundido.

No obstante, fue una maravillosa aventura familiar. Como Sam les contó entonces a los empleados: “Revelamos la historia del avión y los detalles de su vuelo final. Exploramos un país hermoso y conocimos personas encantadoras. De una vez por todas, nuestra curiosidad sobre este capítulo de nuestra historia quedó satisfecha”.

Sam luego recrearía el viaje de su padre en una réplica del Sikorsky S-38 diseñada con esmero para que coincidiera con todos los detalles del avión de su padre. Fue una experiencia extraordinaria que lo acercó aún más a su padre. Sin embargo, la ubicación del avión de H.F. seguiría siendo un misterio.

Equipo de filmación sentado en la cubierta mirando hacia el agua y el bosque.
Sam posa con miembros de la tripulación, una cámara y el sonar de barrido lateral utilizado en la búsqueda.

Una nueva pista sobre el avión desaparecido de H.F. Johnson, Jr.

En 2005, un año después de que falleciera Sam, un fotógrafo se comunicó con SC Johnson para contar que le había parecido ver el avión en una inmersión reciente. No sabía cuál era la ubicación exacta, pero recordaba que estaba a unos 30 metros de profundidad.

Con esta nueva e importante información, Fisk Johnson, presidente y director ejecutivo, y su familia tenían una nueva y prometedora pista. Fisk, su madre y otros familiares se dirigieron de vuelta a la bahía Manokwari para intentar concluir lo que Sam había comenzado casi 10 años antes.

Esta vez, localizaron el avión casi inmediatamente después de comenzar la búsqueda; su figura única y reconocible emergía majestuosamente de entre la arena y el coral.

Se encuentra el Carnaúba: el avión desaparecido es localizado

Aunque no se encontró la placa de datos que Sam buscaba, no había duda de que los Johnson habían encontrado el avión de H.F.

Colocaron una placa de granito frente al tesoro hundido, donde se lee: “Soy Carnaúba. Mi verdadero hogar no es esta bahía, sino el corazón de todos aquellos que aman la aventura”. Fue un bello tributo a Sam y también a H.F.; el encuentro del pasado y el presente con la promesa de más aventuras por venir.

Como Fisk les escribió a los empleados después de la expedición exitosa: “Este verano, encontramos el avión que fue tan importante para mi padre. Pero descubrimos mucho más que los restos de un avión perdido. Después de todos estos años, ese avión y la aventura que simboliza volvieron a unir más a mi familia”.

“El llamado a la aventura es una gran parte del legado que compartimos todos nosotros en SC Johnson. Aún nos esperan muchas aventuras más si tenemos la voluntad y el ingenio para emprenderlas”.

Avión accidentado sumergido bajo el agua con una placa grabada cerca.

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