En la Torre de Investigación de SC Johnson, diseñada por Frank Lloyd Wright, la arquitectura se encuentra con la ciencia
La Torre de Investigación de SC Johnson, que se inauguró en 1950, es una de las estructuras más altas jamás construidas bajo el principio de voladizo. La inspiración para su forma provino del líder de la tercera generación de la compañía, H.F. Johnson, Jr., quien anteriormente había contratado a Frank Lloyd Wright para diseñar el reconocido edificio administrativo de la compañía. Mientras reflexionaba cómo hacer que las nuevas instalaciones de investigación fueran únicas, H.F. le sugirió a Wright que considerara “ganar altura”.
Lo que Wright hizo con esa sugerencia resultó ser extraordinario.


“Una flor entre la maleza” en la arquitectura estadounidense
Uno de los famosos edificios de Frank Lloyd Wright: la torre se eleva a más de 46 metros de altura y tiene una base de 12 metros de lado. Sin embargo, a nivel del suelo, se apoya en una base de tan solo 4 metros de ancho en su punto más estrecho. Como resultado, la torre parece casi suspendida en el aire, un testimonio de creatividad y una fuente de inspiración para los innovadores productos que se desarrollarían en su interior.
El interior se compone de plantas cuadradas alternadas con entreplantas circulares, sostenidas por el núcleo “central”, que también alberga el ascensor, la escalera y los baños del edificio. Este núcleo se extiende 16 metros bajo tierra y proporciona una estabilidad similar a la de las raíces de un árbol alto.

Wright denominó su diseño “laboratorio de helio” o laboratorio iluminado por el sol. En la dedicación del edificio, expresó su deseo de que fuera ’una flor entre las malezas“ de las típicas estructuras ”monótonas“ construidas para negocios.
Torre de Investigación de SC Johnson: Un hogar para la innovación
La Torre de Investigación fue la sede principal de las actividades de Investigación y Desarrollo de SC Johnson desde 1950 hasta 1982, y dio origen a marcas de confianza como Raid®, Glade®, OFF!® y Pledge®.
¿Fue el increíble diseño que los rodeaba lo que inspiró esas innovaciones? ¿Acaso una cultura corporativa que valoraba el diseño estaba destinada a ser innovadora en sí misma?
¡Nos gusta pensar que fueron ambas cosas! Y la torre, junto con el edificio administrativo, se convirtieron en símbolos emblemáticos del diseño estadounidense. Las siluetas de los edificios aparecían en el papel timbrado de la compañía, e incluso en los envases, como símbolos perdurables de inspiración creativa.

Para garantizar que los nuevos laboratorios cumplieran con las muchas y variadas necesidades de los científicos y su trabajo, se dedicó mucho tiempo a la planificación. Cada par de plantas –la planta principal y la entreplanta asociada– fue minuciosamente estudiado por la gerencia y el personal de laboratorio.
Una réplica de tamaño real de la planta principal y su entreplanta fue erigida en la zona de estacionamiento, afuera del edificio administrativo, para facilitar los recorridos y las discusiones en persona. Se construyó una maqueta a escala real de cada planta, de forma individual, con equipos y materiales de laboratorio. Estas maquetas fueron luego estudiadas, debatidas, reorganizadas y modificadas hasta que se pudo presentar con confianza un diseño final al proveedor de equipos para su desarrollo y acabado.
El resultado fue una instalación de vanguardia que permitiría la innovación y el descubrimiento durante muchos años. Como recordó un científico: “Parecía que había lavabos, grifos y fuentes de energía por todas partes. El espacio de trabajo, las estanterías y el espacio de almacenamiento eran ilimitados, y durante años hubo espacio de almacenamiento de reserva vacío”.

Si uno tiene en mente construir, el edificio debe ser excelente o no ser nada. No construimos para hoy, sino para el futuro.H.F. Johnson
Jr., líder de la tercera generación de la compañía
Arquitectura corporativa que todavía se enciende con promesas
En 1982, los nuevos códigos de construcción exigieron que se incorporara una escalera de incendios al exterior de la Torre de Investigación, si iba a continuar en uso. Luego de mucha consideración, tomamos la difícil decisión de cerrar la histórica instalación a fin de proteger su elegante diseño. La torre tampoco contaba con espacio para nuestros esfuerzos de investigación y desarrollo en continuo crecimiento.
Treinta y un años más tarde, lanzamos un inmenso proyecto para restaurar el edificio y reabrir los primeros niveles al público. Actualizamos tanto el exterior como el interior de la estructura e instalamos elementos de mayor eficiencia energética. Incluso limpiamos las ventanas de tubos Pyrex (con nuestro limpiador de vidrios Windex®, por supuesto).
En 2013, luego de un año de restauración, la Torre de Investigación volvió a parpadear e iluminar el cielo nocturno.

Seguimos celebrando la colaboración de H.F. con Frank Lloyd Wright hasta el día de hoy y dándoles la bienvenida a los visitantes de todas partes del mundo a nuestros recorridos gratuitos por las instalaciones. Las exposiciones en la torre ofrecen una mirada a las innovaciones que surgieron de ella y cómo la arquitectura estimuló la creatividad de los científicos.
“Mi abuelo tomó decisiones increíblemente audaces, una de las cuales fue construir estos edificios a pesar del costo”, explicó nuestro presidente y director ejecutivo, Fisk Johnson. “Para mí, son un recordatorio visual de esas decisiones y de la importancia de ser audaz al liderar esta empresa”.
Esperamos que nos visite para que pueda ver la torre con sus propios ojos. Los recorridos por las oficinas centrales y el complejo diseñado por Frank Lloyd Wright son gratuitos y están abiertos al público con reservas anticipadas. Verdaderamente, no existe un testimonio más elevado de la innovación.
