Incluya la recarga en su lista de compras
Una nueva estación de recarga en las tiendas ayudará a convertir la recarga en un hábito y que no sea una molestia.
Por lo general, no nos detenemos a pensar en la botella de jabón debajo del fregadero. La usamos, la tiramos y compramos una nueva. Sin embargo, lo que a menudo pasamos por alto es que esa botella podría recargarse y así estaríamos reduciendo los residuos sin cambiar mucho la forma en que compramos. Es un pequeño cambio que podría tener un gran impacto.
A pesar del creciente interés en los productos recargables, la mayoría de las personas no lo convierten en un hábito. Un informe reveló que aunque al 85 % de los compradores les gustaba la idea de reutilizar, solo el 16 % realmente lo hizo. La gente olvida sus envases, no quieren ocuparse de la limpieza o no están familiarizados con el proceso.
Esa brecha entre el interés y la acción revela el desafío: la mayoría de los sistemas de recarga no se crearon teniendo en cuenta la vida real. Después de décadas de diseñar productos para un solo uso, la reutilización ahora requiere un rediseño de los hábitos diarios y del propio comercio minorista.
Esa es la idea detrás de una nueva estación de recarga en tiendas implementada por SC Johnson y London Drugs en The Amazing Brentwood en Burnaby, Columbia Británica.

Encontrarse con las personas en el lugar donde están
Ubicada dentro de la primera tienda conceptual centrada en la sustentabilidad de London Drugs, la estación permite a los compradores recargar los jabones method® y Mrs. Meyer’s® utilizando bolsas duraderas de 750 ml. Los compradores pueden recargar su jabón mientras recogen pasta dental o un medicamento para el resfrío; no es necesario un viaje especial.
La estación está diseñada para ser rápida, intuitiva y limpia. Se apaga automáticamente, lo que minimiza los derrames, y no requiere ayuda del personal de la tienda. Las bolsas de recarga son portátiles, fáciles de transportar y están hechas para durar varios usos.
El jabón para manos y el detergente para platos son los tipos de productos básicos para el hogar que las personas compran repetidamente, lo que los convierte en un buen punto de partida para los sistemas de recarga. Method y Mrs. Meyer’s ya ofrecen recargas y concentrados a granel, por lo que esta prueba piloto se basa en la infraestructura existente y los hábitos de los consumidores.
La estación de recarga forma parte del rediseño más general de la tienda de London Drugs, que se centra en la sustentabilidad y el bienestar. Otras incorporaciones incluyen una estación de reciclaje, un diseño de farmacia renovado y un nuevo departamento de belleza centrado en la salud de la piel y opciones de productos más limpios.
Juntos, estos cambios tienen como objetivo hacer que las opciones de menor desperdicio sean más convenientes para los compradores sin requerir una renovación completa de sus hábitos de compra.

Desbloquear el potencial de reducción de residuos de la reutilización
SC Johnson lleva años desarrollando sistemas de recarga, especialmente en Europa, donde su marca Ecover ha ayudado a lanzar más de 700 estaciones de recarga en tiendas. La compañía siempre se ha centrado en llegar a los consumidores en el lugar donde están a través del diseño de opciones que se ajusten a la vida diaria y la creación de alianzas que faciliten a los consumidores reutilizar lo que ya tienen.
El argumento ambiental a favor de este tipo de comercio minorista es sólido. Según la Fundación Ellen MacArthur, la expansión de la reutilización podría reducir las emisiones relacionadas con los envases en más de dos tercios. Oceana estima que sustituir solo el 10 % del plástico de un solo uso por envases recargables en los países costeros podría reducir la contaminación de las botellas de plástico en un 22 %.
A diferencia del reciclaje, que se produce después de utilizar un producto, los sistemas de recarga mantienen el envase en manos del productor o minorista, donde es más probable que se reutilice o recicle adecuadamente. Es un paso práctico hacia un sistema circular.
Mirando al futuro
Los envases recargables no son una idea nueva, pero están ganando impulso. Casi 7 de cada 10 consumidores afirman que es probable que prueben productos en envases retornables si están disponibles donde hacen sus compras. El desafío ahora es hacer que esas opciones sean comunes y fáciles de usar.
La expansión de los sistemas de recarga llevará tiempo. Después de 70 años de diseño desechable, no es de extrañar que la reutilización parezca poco familiar. Sin embargo, reconstruir esos hábitos y rediseñar la experiencia minorista en torno a ellos es una parte necesaria para reducir los residuos plásticos. La recarga no lo resolverá todo, pero es un paso esencial hacia un futuro en el que los envases terminen en el flujo de reciclaje en lugar de en el flujo de residuos.