Pensar fuera de la caja: cómo SC Johnson rediseñará los envases para reducir los residuos plásticos y promover la circularidad
Existen múltiples factores que generan residuos de envases plásticos antes de que los productos y artículos lleguen a nuestras tiendas, hogares y oficinas. Sin embargo, a pesar de todos estos factores competitivos, las compañías líderes como SC Johnson están trabajando para reducir los envases y ayudar a garantizar que no terminen convirtiéndose en contaminación.
Para muchos de nosotros, la experiencia de compra típica a menudo conduce a una frustración común: un exceso de bolsas de plástico y productos envueltos en envases de plástico. Los pedidos en línea suelen llegar en cajas de gran tamaño llenas de materiales de embalaje adicionales, como envoltorios de burbujas o bolsas de llenado rápido. Sean alimentos, artículos del hogar o ropa, el resultado es siempre el mismo: un caos de plástico.
Los consumidores están cada vez más preocupados por el impacto ambiental de los envases. Una encuesta de McKinsey realizada a consumidores estadounidenses reveló que el 43 % considera que el impacto ambiental de los envases de productos es extremadamente importante o muy importante. Pew Research Center también reveló que casi tres cuartas partes de los estadounidenses intentan activamente reducir su dependencia a los plásticos de un solo uso. Según The Economist Intelligence Unit, las búsquedas de términos relacionados con productos sustentables han aumentado un 71 % en todo el mundo desde 2016. Claramente, es una frustración que los consumidores quieren evitar y por una buena razón.
Las investigaciones muestran que a nivel global se recicla solo entre el dos y el 14 por ciento de los materiales de envases. El resto acaba en vertederos, o peor aún, en nuestros patios, parques u océanos en forma de contaminación. La impactante cifra de 8 millones de toneladas termina en el océano cada año y ese número va en aumento. Cada vez más estudios muestran que la basura marina contribuye directamente a la acumulación de microplásticos en los ecosistemas, lo que pone en riesgo la vida silvestre y la salud humana.
Entonces, ¿por qué hay tantos envases de plástico? La cantidad de plástico utilizado y los motivos de su uso se deben principalmente al diseño de los productos, los métodos de envío y la disponibilidad de sistemas de recolección y reciclaje del plástico.

Desentrañar la presencia generalizada de los envases plásticos
Los envases de plástico ofrecen una ventaja significativa a los vendedores porque se pueden moldear para lograr diferentes formas y tamaños, y los envases de plástico transparente permiten a los clientes ver el producto antes de comprarlo, lo que es excelente para la toma de decisiones. Aunque esta versatilidad ayuda a las compañías a crear envases atractivos que logran afinidad con los clientes, también puede provocar un aumento de los residuos.
Por ejemplo, el plástico es un material común utilizado en el termoformado, un proceso de fabricación en el que se calienta una lámina de plástico a una temperatura maleable, se le da una forma específica en un molde y luego se recorta para crear un producto utilizable. Suele usarse para elaborar envases, bandejas, recipientes y otros productos de plástico. A veces también se envuelve en una pieza de cartón para crear una combinación de materiales que no se puede reciclar fácilmente.
Algunas compañías optan por envases complejos para mejorar la experiencia del cliente o aumentar el atractivo del producto en las estanterías de las tiendas. Por ejemplo, el plástico negro se elige con frecuencia por su atractivo estético y su alta calidad percibida. Sin embargo, gran parte del plástico negro es indetectable durante los procesos de reciclaje automatizados, ya que los escáneres de clasificación de infrarrojo cercano no detectan el negro de carbón, el pigmento más común utilizado para teñir el plástico de negro. En consecuencia, estos artículos suelen continuar a lo largo de la cinta transportadora para ser enviados a vertederos o incinerados en lugar de ser capturados para su reciclaje.
Otro factor que las compañías tienen en cuenta es la eficiencia y la seguridad de los productos durante el transporte. La eficiencia implica factores como el peso, el tamaño y el espacio, donde incluso una ligera diferencia de peso por envase puede generar ahorros significativos al escalar la producción (piense en menos vuelos en avión y menor consumo de combustible tanto para aviones como para furgonetas). El “tiempo de inactividad” –cuando la línea de procesamiento se detiene– es otra preocupación relacionada con la eficiencia. Los envases pequeños con frecuencia pueden causar atascos en la cinta transportadora, lo que provoca retrasos. Las compañías a menudo eligen minimizar este riesgo embalando artículos más pequeños en cajas más grandes para que permanezcan en contacto con múltiples rodillos en todo momento. Sin embargo, esto suele dejar mucho espacio que deben llenarse con materiales como envoltorio de burbujas o bolitas de espuma para garantizar que el producto llegue en perfecto estado.

Incluso cuando el envase está diseñado para ser más reciclable, la falta de una infraestructura de reciclaje adecuada puede dificultar la recolección y el reciclaje. El plástico es especialmente difícil y costoso de recolectar y clasificar debido a que hay muchos tipos de materiales sintéticos y no pueden fundirse juntos. Las instalaciones de recolección limitadas, los procesos de clasificación ineficientes, las dificultades de transporte y la falta de demanda de plásticos reciclados por parte del mercado representan obstáculos en los esfuerzos de reciclaje. Incluso cuando el plástico se recicla, las compañías a menudo prefieren fabricar plástico nuevo porque es más barato y sencillo.
La buena noticia es que, a pesar de todos estos factores competitivos, las compañías pueden tomar medidas concretas para reducir los envases y ayudar a garantizar que no terminen convirtiéndose en contaminación.
Cómo SC Johnson está replanteándose los envases de productos
En 2017, un informe sobre plásticos de la Fundación Ellen MacArthur mostró que alrededor del 30 % de los envases de plástico nunca se reutilizarán ni reciclarán sin un rediseño radical y nuevos procesos de innovación. Esto ha generado una fuerte presión entre las compañías líderes para replantearse fundamentalmente cómo se diseñan y embalan los productos para los consumidores, incluidos los tipos de materiales utilizados o si los envases son realmente necesarios.
Recientemente SC Johnson abordó el problema de los envíos con exceso de embalaje a través de una alianza con Amazon en una nueva iniciativa llamada “Ships in Product Packaging (Envío en el embalaje original del producto).” Esta iniciativa se centra en la marca Windex, que en lugar de llegar en una caja de gran tamaño con plástico adicional, ahora viene en una caja diseñada específicamente para el tamaño del producto, lo que permite reducir los residuos y el riesgo de rotura. Desde la implementación de esta iniciativa para Windex en septiembre de 2023, SC Johnson ha utilizado 58 toneladas métricas menos de papel (el equivalente a salvar un millón de árboles) y 4 toneladas métricas menos de plástico (el equivalente a ahorrar 450 millones de botellas de plástico).

Están surgiendo productos innovadores que sustituyen el envase de un solo uso mediante el envío de ingredientes activos que se pueden utilizar en dispensadores reutilizables, lo que reduce la necesidad de comprar envases de recarga más grandes. Aunque SC Johnson ha estado ofreciendo recargas concentradas durante más de una década, en 2022, presentó las cápsulas concentradas DISSOLVE™ para varios de sus productos de limpieza. Las cápsulas se disuelven en agua del grifo, lo que facilita la recarga de una botella pulverizadora vacía. Este enfoque evita la compra de nuevos cabezales pulverizadores de plástico o botellas de concentrado líquido, lo que implica usar un 94 % menos de plástico en comparación con un producto similar listo para usar.

Los expertos afirman que reducir la contaminación por plásticos implicará, en parte, sustituir los productos y envases que actualmente se elaboran con plástico por materiales alternativos. Sin embargo, encontrar alternativas adecuadas puede ser difícil, ya que otros materiales de envases también pueden plantear desafíos de reciclaje, y algunos tienen desventajas en comparación con el plástico. Independientemente del material utilizado, es esencial considerar qué sucede con los envases una vez que dejan de ser útiles.
Por ejemplo, ¿qué ocurre con esos envases termoformados tan difíciles de reciclar? SC Johnson está implementando acciones concretas mediante la sustitución de los blísteres termoformados de los envases en sus marcas Duck y Glade por opciones de cartón. El cartón no solo reduce significativamente el uso de plástico, sino que también es totalmente reciclable. El envoltorio exterior de cartón se puede retirar y separar fácilmente, lo que simplifica el reciclaje.


Reducir la cantidad de envases plásticos y evitar que se conviertan en contaminación por plásticos es un problema complejo que incluye cambios sistémicos más allá de los esfuerzos de una sola compañía. Y aunque compañías como SC Johnson están logrando avances reales, aún queda mucho por hacer.
Progreso mínimo para envases mínimos; pero el futuro es prometedor
Cinco años después del lanzamiento de su Compromiso Global, que cuenta con más de 1000 signatarios y abarca el 20 % de la industria global del plástico, la Fundación Ellen MacArthur publicó su informe de progreso. El informe señala que, a pesar de algunos avances importantes, las empresas están lejos de alcanzar la mayoría de los objetivos de 2025 Entre ellos se incluyen la eliminación de residuos problemáticos e innecesarios, la transición de formatos de un solo uso a formatos reutilizables cuando sea factible, la reducción del uso de plásticos vírgenes, el aumento del contenido reciclado y la garantía de que todos los envases sean reciclables, reutilizables o compostables. Es posible que noticias como esta no parezcan alentadoras, pero es importante reconocer que las medidas tomadas hasta el momento están marcando la diferencia.
Cuando se lanzó por primera vez la iniciativa Compromiso Global, la actividad en materia de reducción de plásticos y circularidad era limitada. Sin embargo, en los últimos cinco años, a pesar de los desafíos, los miembros de la iniciativa han superado notablemente a sus pares en la reducción de residuos plásticos. Han reducido significativamente el uso de artículos de plástico problemáticos y evitables, estabilizado el consumo de plásticos vírgenes y aumentado en más del doble el uso de contenido reciclado. Teniendo en cuenta todo esto, hay pruebas sólidas de que los esfuerzos realizados en los últimos cinco años representan un paso significativo hacia adelante.
Además, hemos aprendido que es posible lograr avances en la gestión de residuos plásticos globales, y ahora comprendemos los principales obstáculos que impiden un mayor cambio. Aunque las compañías desempeñan un papel importante, el verdadero avance debe provenir de la acción gubernamental. Afortunadamente, este sector muestra un impulso considerable, que abarca desde iniciativas locales en ciudades hasta debates sobre un tratado global para acabar con la contaminación por plásticos.
Nadie quiere un montón de envases plásticos innecesarios cada vez que hace una compra. Si bien no existe una única respuesta, la innovación continua de las compañías y regulaciones gubernamentales más sólidas pueden seguir impulsando nuevas ideas de envases y acercarnos al día en que “fuera de la caja” se refiera a algo más que una manera de pensar.
