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¿Vidrio, aluminio, papel o plástico? ¡Ay!

06/10/2025

Lo que hace que un envase sea más sustentable es un asunto más complejo de lo que parece a simple vista y, a veces, el uso del plástico se justifica.

Cuando compramos, tomamos decenas de pequeñas decisiones sobre los productos que compramos y los envases son una parte importante de ese proceso. En las estanterías encontramos de todo: envases de cartón, latas de aluminio, elegantes botellas de vidrio y, por supuesto, recipientes de plástico. Aunque el envase suele pasarse por alto, desempeña un papel importante en la seguridad, la asequibilidad y la sustentabilidad de los productos.

Los consumidores actuales son cada vez más conscientes de su impacto ambiental. Un estudio reciente muestra que más de la mitad de los consumidores a nivel mundial han elegido productos con empaque sustentable en los últimos seis meses y el 90 % afirma que es más probable que compre marcas que utilizan envases ecológicos. Pero a medida que crece el interés por la sustentabilidad, también crece la confusión, en especial en torno al plástico.

Ante la creciente preocupación por la contaminación por plásticos y las advertencias en los titulares sobre los microplásticos en nuestros océanos, no resulta extraño que muchas personas busquen alternativas como el vidrio, el aluminio o el papel. Sin embargo, hay un inconveniente; en lo que respecta al empaque sustentable, no existe una opción universalmente “correcta”. La opción más ecológica puede variar en función de lo que usted está comprando, dónde vive y cómo se utiliza el envase.

Entonces, ¿el plástico puede seguir siendo una opción sustentable? En algunos casos, sí.

Sopesando las opciones: por qué los envases no tienen una fórmula universal

Cuando se trata de elegir materiales de envases, las compañías deben considerar una variedad de factores, no solo el impacto ambiental. La seguridad, la durabilidad, el costo, la vida útil y la comodidad forman parte de la ecuación. Un envase debe proteger el producto, prolongar su vida útil y atraer a los consumidores, y al mismo tiempo que intentar reducir los residuos.

El vidrio, el papel y el aluminio tienen sus fortalezas particulares. El vidrio, por ejemplo, se puede reciclar indefinidamente, y tiene una apariencia y una sensación de primera calidad. El papel suele ser biodegradable y fácilmente reciclable. El aluminio es liviano y tiene una alta tasa de reciclaje.

Pero cada material también tiene sus desventajas. El vidrio es pesado y frágil, lo que aumenta las emisiones por transporte y el riesgo de rotura. El papel es menos duradero y puede generar residuos durante la producción. La extracción del aluminio consume mucha energía. Aunque estos materiales son más aceptados en el reciclaje doméstico, pueden acabar en vertederos dependiendo de los sistemas locales.

El plástico es, por mucho, el más utilizado de todos los materiales de envases y, a menudo, el más minuciosamente analizado. Es liviano, duradero y asequible, lo que lo convierte en la opción predilecta de fabricantes y consumidores. Pero también tiene un problema de reputación.


Una imagen que muestra las palabras plástico, vidrio, aluminio, papel

Sin embargo, los residuos plásticos son un problema global importante. Solo el 9 % del plástico se recicla en todo el mundo y el resto suele acabar en vertederos, incineradores o en el medioambiente, donde puede quedarse durante cientos de años. Los microplásticos se encuentran ahora en todas partes, desde el fondo del océano hasta los alimentos que comemos. No es de extrañar que muchas personas intenten evitar el plástico por completo.

Aun así, la historia no es tan sencilla.

Aunque el plástico tiene sus desafíos, también tiene el potencial de formar parte de la solución, especialmente cuando se reutiliza, se recicla de manera adecuada o se reinventa en formatos más circulares. El plástico puede, incluso, tener un menor impacto ambiental que el vidrio o el papel, dependiendo de cómo se fabrica, utiliza y desecha. No es una respuesta única para todos los casos, pero puede que sea una opción más sustentable de lo que usted supone.

El problema del plástico— y su potencial

No todos los plásticos son iguales y no se puede decir que el uso del plástico no es sustentable por naturaleza.

Algunos tipos de plásticos se pueden reciclar de forma eficaz. El PET (polietileno tereftalato), utilizado en muchas botellas de bebidas, y el HDPE (polietileno de alta densidad), utilizado en botellas de productos de limpieza, se encuentran entre los plásticos más reciclados del mundo. Muchas marcas están desarrollando envases fabricados con plástico reciclado de posconsumo, que no solo da una segunda vida al plástico, sino que también reduce la demanda de materiales vírgenes.

Los sistemas de plástico recargables y reutilizables también pueden reducir drásticamente los residuos. Por ejemplo, las cápsulas de recarga concentradas DISSOLVE™ de SC Johnson de marcas como Windex® y Scrubbing Bubbles® utilizan un 94 % menos de plástico que las alternativas listas para usar. Sus botellas pulverizadoras con cabezal están diseñadas para durar hasta 10 000 pulverizaciones, lo que significa que se pueden reutilizar varias veces con recargas en lugar de tirarse después de un solo uso.

De hecho, de acuerdo con las evaluaciones del ciclo de vida (LCA), los recipientes de plástico pueden superar al vidrio o al papel en ciertas condiciones, especialmente cuando se reutilizan, se reciclan de manera adecuada o se utilizan en formatos concentrados que reducen el consumo general de material.

Entonces, ¿qué deberían hacer los consumidores?

Aunque no hay una opción de envase perfecta, hay formas inteligentes de tomar decisiones más sustentables con respecto al plástico:

  • Busque contenido reciclado. Elija productos fabricados con plástico reciclado de posconsumo (PCR). Esto mantiene el plástico en circulación y fuera de los vertederos o los océanos.
  • Recargue y reutilice. Muchos productos de limpieza y de cuidado personal ahora vienen en formatos de recarga. Reutilizar una botella de plástico varias veces puede reducir significativamente su impacto ambiental.
  • Recicle de la manera correcta. Conozca lo que acepta su programa de reciclaje local. No todos los plásticos son reciclables en todas partes; y la limpieza, la clasificación y la eliminación de piezas no reciclables (como tapas o etiquetas) puede mejorar el éxito del reciclaje.

En última instancia, la clave de un empaque sustentable no es solo cambiar el plástico por otro material, es replantearse cómo usamos los envases. Eso significa usar menos cuando podemos, diseñar para la circularidad y respaldar sistemas que reduzcan los residuos en todo el ciclo de vida de un producto.

Conclusión

No existe una solución única para todos en lo que respecta a la sustentabilidad de los envases. El vidrio, el papel y el aluminio pueden ofrecer beneficios en situaciones específicas, pero si el plástico se utiliza con criterio, puede seguir siendo una opción responsable y sustentable.

Por lo tanto, la próxima vez que dude entre una botella de vidrio y una de plástico, pregúntese: ¿Este envase es recargable? ¿Es reciclable? ¿Está fabricado con material reciclado? Si la respuesta es afirmativa, es probable que tenga una solución más sustentable en sus manos.