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Cómo elegimos nuestros ingredientes

Hemos pasado décadas construyendo y perfeccionando un proceso de revisión integral basado en la ciencia que nos permita comprender los impactos potenciales de cada ingrediente antes de considerarlo para su uso en nuestros productos.

Una pipeta de vidrio se sumerge en un matraz transparente que contiene líquido rosa, rodeado de líquidos de varios colores en vasos de laboratorio borrosos.
Nos apasiona investigar los ingredientes que elegimos y ser transparentes respecto a esas decisiones.

Cada ingrediente que utilizamos en nuestros productos se somete a un riguroso proceso de inspección para comprender los posibles impactos en los seres humanos y el medioambiente. Revisamos todos los elementos de este proceso con regularidad para asegurarnos de que refleje la ciencia más reciente.

Tenemos el compromiso de ser transparentes respecto a nuestro proceso y a los ingredientes que utilizamos, para que los consumidores puedan confiar en las elecciones que realizan para sus familias.

La piedra angular de nuestra selección de ingredientes es nuestro proceso de Greenlist™

Creado en 2001, el proceso de Greenlist™ se basa en un esfuerzo riguroso y continuo de recopilar los mejores datos externos de su clase y utilizarlos para tomar las mejores decisiones posibles para nuestros productos.

Un científico con una bata de laboratorio escribe una fórmula química en un tablero transparente, rodeado de estantes con equipos científicos en un entorno de laboratorio.

Evaluación con base científica de cuatro aspectos clave

El proceso de Greenlist™ incluye una evaluación integral externa de los posibles impactos de cada ingrediente. Si se marca un ingrediente, se lo somete a una evaluación adicional para determinar si hay alguna cantidad que se pueda usar de manera segura en nuestros productos. Estos son los aspectos clave que evaluamos.

Hay un símbolo de escudo con una cruz centrado, representando la protección médica o de la salud, sin contexto ni elementos de fondo adicionales.

Efectos crónicos (a largo plazo) sobre la salud

El primer paso es determinar si algún dato creíble indica que el ingrediente tiene el potencial de causar efectos en la salud a largo plazo. Las señales incluirían ser cancerígenos, tener impactos reproductivos o sobre el desarrollo, ser mutagénicos y ser un disruptor endocrino. Nuestras fuentes de datos incluyen la Proposición 65 de California y la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud, entre otras.

Un planeta, con líneas simples que representan continentes, enmarcado por un contorno superpuesto de una hoja, que simboliza la conciencia ambiental y la sustentabilidad. El fondo es liso.

Efectos ambientales crónicos

Este paso evalúa si un ingrediente puede permanecer en el medioambiente, acumularse en los seres vivos o ser tóxico para la vida marina y de agua dulce. Nuestras fuentes de datos incluyen la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (European Chemical Agency, ECHA), la lista de Sustancias Extremadamente Preocupantes de la ECHA, por nombrar algunas. También examinamos la capacidad de un material para persistir, bioacumularse y ser tóxico en el medioambiente (PBT). Cualquier indicio de que sea un PBT hará que un ingrediente sea marcado.

Un signo de exclamación negro dentro de un triángulo blanco delineado con negro, que indica un símbolo de advertencia o precaución. El triángulo tiene vértices redondeados y está sobre un fondo blanco liso.

Efectos agudos (a corto plazo) sobre la salud y el medioambiente

Este paso analiza el potencial de que un ingrediente produzca efectos a corto plazo, como la irritación de la piel, toxicidad para la vida acuática o terrestre, o la liberación de compuestos orgánicos volátiles (volatile organic compounds, VOC) al aire. Nuestras fuentes de datos incluyen la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA), la base TOXNET de los Institutos Nacionales de Salud de los EE. UU. y los lineamientos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, entre otras.

Una mano libera partículas pequeñas y redondas hacia abajo en un diseño simple y minimalista, indicando un movimiento de espolvoreado o dispersión, contra un fondo liso.

Alergenicidad

Finalmente, usamos un proceso científico, validado externamente, para identificar cualquier alérgeno potencial de la piel. Nuestra lista incluye más de 350 alérgenos potenciales de la piel que identificamos tras un amplio análisis de datos de fuentes públicas y del sector, incluido el Comité Científico Europeo de Seguridad del Consumidor.

“La ciencia brinda una guía clara sobre los impactos de los ingredientes, cómo estos impactos pueden ser moderados y cuándo la mejor decisión es no usar nada en absoluto”.

Fisk Johnson

Presidente y director ejecutivo